Ir al contenido principal

El porqué devolví mi tarjeta de crédito Olímpica


Por John Acosta

Hace un año, tomé la decisión de entregar todas las tarjetas bancarias que poseía y me quedé solo con la Tarjeta de Crédito Olímpica (TCO). La razón era que yo no le compraría a ningún supermercado diferente a Sao u Olímpica, pues es el único con capital 100% colombiano y yo le quiero comprar a mi país.  Se me hinchó el orgullo nacionalista: saqué pecho y lo hice.  Adicional a eso, como si lo anterior fuera poco, Sao y Olímpica son orgullos costeños.  Recuerdo que en mi época de estudiante en la lejana y fría Bogotá, la capital de Colombia, yo iba a una Olímpica y conseguía los productos de mi tierra. Esas eran razones más que suficientes para quedarme solo con la TCO.

Mi TCO ha tenido siempre un cupo bastante modesto porque así lo quise siempre.  Soy cliente desde marzo de 2007 y en estos más de cinco años jamás solicité que se me ampliara el cupo de mi TCO. Hasta que me llegó un correo en el que se anunciaba una atractiva promoción, en la que se hacía un significativo descuento a los televisores en 3D Sony de 40 pulgadas, si se pagaba con la TCO.

Como vi que mi modesto cupo no me alcanzaba, después de más de cinco años, hice la solicitud para que se me ampliara el cupo y así poder sacar dicho televisor. Eso fue el pasado jueves 14 de junio de 2012. Esperé pacientemente la respuesta. Hasta que, finalmente, hoy sábado se me informó que yo no era digno de obtener esa ampliación de cupo dizque porque en marzo había tenido un atraso en el pago de la cuota. ¡Habrase visto semejante despropósito! Pesó más UNA demora (que, seguramente, se debió a un olvido involuntario de mi parte) que mi fidelidad de más de cinco años. Mi decepción y mi desconcierto fue tal que tomé la decisión de pagar lo que debía y devolver la TCO, pues ella no era digna de mi fidelidad.

Yo quería devolverla enseguida porque no deseaba tenerla más mi cartera, pero, por desgracia, la joven que me atendió me dijo que el pago que acababa de hacer (de las cuotas que me faltaban, que, dicho sea de paso, se comieron toda mi quincena, pero mi dignidad quedó incólume, que es lo importante) no se hacía efectivo sino hasta mañana domingo 17 de junio. Y que yo debía llamar mañana a un número telefónico para que me dieran un código de cancelación y que ahí tendría la oportunidad de desahogarme. Lo siento, pero no me da la gana de esperar hasta mañana. Por eso, escribo ahora. Porque si no lo hago, no podría dormir esta noche, atragantado por esta ira que me atormenta.

Lo peor de todo este asunto es que ahora me toca regresar a Davivienda, con el rabo entre las piernas, a solicitar que me entreguen de nuevo la tarjeta de crédito que les había devuelto. Lo haré con gusto para paliar en algo la humillación a la que me acaba de someter la Tarjeta de Crédito Olímpica.
Lea aquí la solución a este impasse: http://comarcaliteraria.blogspot.com/2012/07/me-he-equivocado-muchisimas-veces-pues.html

Comentarios

  1. AMIGO JOHN,ASI ES LA VIDA. NO HAY PEOR CUÑA QUE LA DE TU PROPIO PALO. SABIA DECISIÓN DE SU PARTE, YO EN SU LUGAR,TAMBIEN HABRÍA HECCHO LO MISMO.

    ResponderEliminar
  2. Apoyo esa decisión! He tenido muchos inconvenientes recientemente con empresas de servicios como Tigo y he detectado que el servicio al cliente es lo peor que hay. El cliente vale poco y prima la empresa o las reglas absurdas y poco valederas antes que un verdadero servicio o atención al cliente fiel y duradero. Hay que darles una lección a las compañias y castigarle su falta de atención y quejarse ante ese poco y desgano al verdadero servicio al cliente.

    ResponderEliminar
  3. Un crédito es la mejor manera de deber el dinero que ni siquiera has ganado.

    Aparte de que ese dinero va a parar a las manos de quienes, gastando un millón de dólares al mes, morirán sin agotar su fortuna. Mientras tanto, los usuarios de los créditos hasta limitarán sus necesidades básicas para ahorrar periódicamente ese dinero. Y se cuentan por miles o millones las víctimas que proceden así.

    ResponderEliminar
  4. A mi en cambio me ha ido muy bien con mii tarjeta de credito olimpica utilizo las promociones, y es mas barata que las otras tarjetas que tambiem he devuelto

    ResponderEliminar
  5. Que bueno es que mi primo John Acosta tenga el "casi" privilegio de al menos desahogarse por este medio pero se imaginaran la cantidad de usuarios que a diario nos vemos afectados por situaciones similares y nos toca quedarnos en el anonimato!

    Felicitaciones primo! Articulos como este son.los que lo van haciendo grande!


    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Lo mismo me pasó hace tiempo con la terjeta olimpica. Son unos hp.

    ResponderEliminar
  7. La verdad me ha vio muy bien con la targeta. Peor es deberle al banco.que pena por tu orgullo pero te va a ir peor con davivienda. Si eres tan orgulloso como dices compra de contada así humillas también jajajaja y eso que no exito esos si te tratan mal

    ResponderEliminar
  8. Bueno debería salir una ley para regular a esas gonorreitas hp

    ResponderEliminar
  9. Oiga, sí es verdad, en Olímpica o SErfinansa me han dado el cupo más bajo en toda mi vida crediticia. No sé qé les pasa, se dejan tomar la delantera de otras tarjetas comeerciales. Por ejemplo, Cencosud, antes Carrefour, me amplió tanto el cupo, que junté las deudas de las otras tarjetas en una sóla y las devolví, para ahorrarme las cuotas de manejo. No devolví la olímpica porque no me cobra cuota de manejo mientras esté inactiva. Pero mientras en Cencosud tengo un cupo superior a los 7 millones (sin que lo hubiera solicitado), en Olímpica aún mantengo el modestísimo cupo inicial de 400.000. ja ja ja.

    ResponderEliminar
  10. son los mas ratas usureros que tristeza que abusan de la gente pero aprendemos que la tarjeta olímpica es la peor de lo peor ratas ratas ratas ratas ojala que sus dirigentes y propietarios ardan en el maldito infierno hp.

    ResponderEliminar
  11. Que diferencia hay entre estar atrasado un mes o estar atrasado 6 meses?? Atrasado es Atrasado... eso le pasa a la gente que le coge demasiado cariño a las cosas inanimadas. Siempre terminan defraudados.... Que bobada es esa de AMOR por olimpica por amor al país?? jajjaja paga tu tarjeta para que no seas un moroso, coloca una alarma en el teléfono... configura un pago automático de tu cuenta de ahorro que se yo... pero si tienes la culpa de ser un retrasado... (en el pago) no le eches la culpa a los demás y menos cometas el error de devolver la tarjeta.. después de cierto tiempo esa restricción desaparece... supongo que según tu forma de pensar ahora odias al país porque si olimpica representa la producción nacional y ahora la producción nacional te ha defraudado supongo que solo comerás en Mc Donald....

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Bertha Mejía y “Lucía Arjona” sí son primas, pero en la vida real no fueron tan amigas como las muestra la novela Diomedes Díaz, el Cacique de La Junta

Por John Acosta
Hay que decirlo de una: sí es cierto que Bertha Mejía y “Lucía Arjona” (como la llaman en la novela Diomedes Díaz, el Cacique de La Junta) son primas también en la vida real, sí es cierto que ambas fueron mujeres de Diomedes Díaz y tuvieron hijos con él, pero lo que no es cierto es que ellas hayan sido tan amigas en su niñez y juventud, como lo muestra la citada novela. Reconozco una vez más que un dramatizado no tiene por qué ceñirse estrictamente a la realidad, pero me veo en la necesidad de aclarar públicamente unos puntos, como ya lo hice un texto anterior sobre El Mono Arjona en la novela (El Negro Acosta en la vida real) para ver si disminuye la romería de llamadas que recibo a diario para preguntarme sobre estos asuntos faranduleros. Hay otros datos en la obra televisiva, alrededor de estas dos mujeres, que tampoco concuerdan.

¿Por qué Arias fue a la cárcel y Santos a la Presidencia, si los "falsos positivos" fueron peores que Agro Ingreso Seguro?

Por John Acosta
Cualquiera sabe que es peor el escándalo de los “falsos positivos” que el de Agro Ingreso Seguro: ambos son una vergüenza, pero en el primero se atentó contra vidas y en el segundo no, aunque sí se robaron dinero de campesinos necesitados. Sin embargo, al momento de hacer justicia, el ministro responsable del primer caso fue premiado con la  Presidencia de la República y el ministro responsable del segundo, pagó dos años de cárcel ¿Qué hay de diferencia entre los dos titulares de esas carteras? Uno contaba (cuenta todavía) con el favorecimiento del diario El Tiempo y el otro no.

Diomedes Díaz nunca se robó a “Lucía Arjona” de una supuesta boda que jamás existió en la realidad

Por John Acosta
La enorme imaginación del libretista de la novela de Diomedes Díaz, me hizo romperme la promesa de no volver a escribir sobre las inconsistencias de este culebrón con la realidad. Supongo que la razón principal de sacrificar el enorme atractivo de la verdad, que en el caso del difunto artista de la música vallenata supera cualquier fantasía de dramaturgo televisivo, es que la programadora RCN quiere curarse en salud y salirle al paso a futuras demandas de los protagonistas reales con los que no llegó a ningún acuerdo económico para la realización de este remedo de biografía. O posibles demandas de los tantos escritores repentinos que corrieron a  publicar la historia de este cantante fallecido.